Crisis de la industria: cerraron dos f�bricas en el Conurbano y se vienen m�s despidos
La planta de la ex D�nica en Llavallol y la hist�rica textil Alter de Berazategui son los ejemplos m�s recientes de la debacle de la industria manufacturera en la provincia de Buenos Aires. Los empresarios del sector prev�n m�s recesi�n y recortes de personal en el futuro cecano.

Era para untar; ahora, para lamentar. La planta de Dorada SA (ex D�nica) ubicada en Llavallol, en el partido bonaerense de Esteban Echeverr�a, bajar� la persiana definitivamente en pocos d�as, dejando en la calle a una treintena de trabajadores. El sindicato de aceiteros inici� un plan de acci�n, pero es dudoso que se puedan salvar los puestos de trabajo luego de dos cierres anteriores: la tercera podr�a ser la vencida para la hist�rica f�brica de margarina y aderezos.
La noticia del cierre de la ex D�nica, anunciada por el Grupo Beltr�n, due�o de la empresa, se suma a la muerte de otra planta industrial del Gran Buenos Aires (GBA): la de la textil Alter, en Berazategui. Se trata, tambi�n, de una f�brica hist�rica, que operaba desde 1970.
En ambos casos, los empresarios aducen las razones ya conocidas, que se repiten en casi todos los cierres de plantas fabriles que se vienen sucediendo en la provincia de Buenos Aires: por un lado, la retracci�n del consumo, que se traduce en una ca�da en las ventas; por el otro, la pol�tica de apertura de las importaciones del gobierno nacional, que pone a las compa��as locales en desventaja y dificulta su supervivencia.
Los due�os de Alter, por caso, afirman que la facturaci�n cay� un 68% en el �ltimo a�o; se desplomaron tanto la venta de telas producidas en la planta como los trabajos de tintorer�a a fas�n para otras empresas.
La alimenticia de Llavallol, por su parte, hab�a cerrado en abril de 2020, durante el primer mes de la cuarentena dictada en medio de la pandemia de COVID-19, y luego a fines de 2024. La intervenci�n del Ministerio de Trabajo bonaerense en esa segunda ocasi�n permiti� la reapertura, pero con un plantel reducido. Ahora dejar� definitivamente de funcionar, seg�n anunciaron los propietarios.
No son casos aislados. Son la expresi�n de una crisis que afecta a la industria en general y a la bonaerense en particular. Los cierres de plantas, despidos masivos y esquemas de suspensiones temporales de personal se repiten a lo largo y ancho de la provincia de Buenos Aires.
Otro caso notable: el de ILVA, la f�brica de cer�mica de Pilar que cerr� hace ya un a�o. Los empleados despedidos mantuvieron un acampe frente a las instalaciones durante varios meses, y hace una semana volvieron a instalarse, reclamando que los due�os cumplan con un compromiso asumido al inicio del conflicto y les paguen los meses de salario adeudados.
La cosa no va a mejorar en el futuro pr�ximo. El Instituto Nacional de Estad�stica y Censos (INDEC) difundi� hoy el indicador de confianza empresarial (ICE) de agosto para la industria manufacturera, y la ca�da es del 20,2%. Los empresarios industriales reportan una menor creen que habr� menos producci�n, menor cantidad de pedidos de clientes y un stock de productos terminados inferior en volumen a per�odos anteriores.
Pero quiz�s lo m�s importante son las expectativas registradas en el sector. Para el trimestre septiembre-noviembre, muchos due�os de f�bricas esperan que la producci�n descienda y prev�n tener menor cantidad de trabajadores.
El informe del INDEC permite avizorar m�s problemas en el futuro cercano, con una reducci�n de las plantillas y una profundizaci�n de la recesi�n del sector industrial. La provincia de Buenos Aires se ve particularmente afectada porque concentra cerca de la mitad de la actividad industrial del pa�s.