La Plata, Bs As.
Martes, 9 agosto 2022

REPERCUSIONES
El impacto de la crisis en Mar del Plata
Los cambios en Economía, junto al aumento del dólar y el “cepo” a las importaciones, golpean a los sectores locales. Remarcaciones, incertidumbre y falta de st ock, los principales problemas.
El impacto de la crisis en Mar del Plata
La crisis que vive el Gobierno nacional tras el alejamiento de Martín Guzmán y la asunción de Silvina Batakis como ministra de Economía tiene su impacto en los distintos sectores de la ciudad, que ven con preocupación las perspectivas a futuro ante el aumento del dólar, la inflación y el cepo a las importaciones.

“Hay una gran incertidumbre respecto a cuál va a ser la política económica de la nueva ministra. Las oscilaciones en el tipo de cambio hacen que, según las características de cada rubro, se actúe de distintas formas, dependiendo de los gastos fijos y los márgenes de utilidades”, afirma Blas Taladrid, titular de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP).

El empresario advierte que en los comercios minoristas no se bajaron persianas porque se necesita continuar con las ventas para “hacer caja”. No obstante crece la preocupación por el precio de reposición que manejan los mayoristas, lo que les puede hacer ir a pérdida. En tanto, los locales que suelen vender productos importados tomaron como política reducir la cantidad de cuotas “para asumir un costo financiero menor y mantener los márgenes”.

Además, Taladrid señala que los consumidores con capacidad de compra buscaron acelerar en la semana y comprar bienes más durables. “El comercio minorista sigue abriendo y vendiendo, eso no está en juego”, remarca.

En los industriales también prima la falta de certidumbre. “Estamos preocupados por cómo se vienen acelerando los problemas. En nuestro laboratorio exportamos la mitad de lo que producimos. Importamos materias primas para agregarles valor y después vender”, explica Alberto Chevalier, presidente del parque industrial.

El químico alerta sobre la falta de productos importados básicos en su empresa, que fue clave en el desarrollo de la primera vacuna contra el COVID. Por caso reconoce dificultades en el acceso a válvulas para reactores. Esta situación se extiende a otras firmas, en donde no se descarta reducir la jornada laboral ante la falta de insumos.

“Cuando el sistema funciona normalmente tenés un panorama anual o semestral de cuántas importaciones podés conseguir para producir; cuando hay incertidumbre, no sabés cuándo te van a llegar y te sobresctockeás. Las empresas que exportamos no podemos ponerles excusas a los clientes en el exterior, hay que cumplirles, por lo que esta situación es un problema. La mayoría de los dólares del país se van a la compra de energía. Si eso se soluciona tendremos más divisas para importar y trabajar”, sostiene Chevalier.

Con este escenario, el presidente del parque industrial lamenta cómo el aumento de precios obstaculiza los planes de inversión. “Hicimos proyecciones con una inflación del 60% y ahora se disparó entre el 70% y el 90%, vemos que se nos corre constantemente la raya de meta”, remarca.

Otro sector en vilo en medio de la crisis es el de la construcción, donde el costo de los materiales tuvo un fuerte aumento. “Esto se está desmadrando desde hace un tiempo. En mayo ya se habían desacelerado las ventas. En junio repuntó un poco, pero ahora hay faltante de muchos productos”, asevera el dueño de un reconocido corralón a La Tecla.

El desabastecimiento mayor proviene de chapas, hierros y ladrillos, cuyo precio diario es difícil de prever en el día a día ante los vaivenes económicos. tes, no paulatinos, casi que a diario. El cemento aumentó un 6% a partir del 9 de julio, y siempre promediaba entre 4 y 7 puntos por mes. Eso te mata, porque los clientes vienen a buscar sobre todo ese material, junto con arena y ladrillo, que también subió un 18% en las últimas dos semanas”, agrega el comerciante.

En este contexto adverso, el acopio es una salida para frenar la crisis. “Estamos sujetos al riesgo de una gran devaluación, pero la gente no retira todo junto, y podemos sobrellevarlo así, aunque no todos pueden hacerlo. No la estamos pasando bien, los aumentos nos golpean durísimo y los proveedores quitan descuentos e incentivos para que compremos”, concluye.


"Va a disminuir la siembra"

Mar del Plata es el segundo cordón frutihortícola de la Provincia, solo detrás de La Plata, y en el sector ya prendieron las alarmas por la situación macroeconómica. “Tenemos problemas de abastecimiento en insumos como las semillas, muchas son importadas. Vemos que está disminuyendo la superficie de siembra”, plantea Ricardo Velimirovich, presidente de la Asociación de Productores Frutihortícolas de la ciudad.

“Hay complicaciones para conseguir gasoil de buena calidad, tenemos que recorrer estaciones y es un trabajo extra para nosotros”, destaca. Asimismo, Velimirovich advierte que estos contratiempos impactan en el alquiler de campos para cosecha y la disponibilidad de mano de obra. “Los productores no sabemos qué va a pasar. Entre Mar del Plata y La Plata abastecemos el 50 por ciento de la producción frutihortícola de Argentina. Si seguimos así, habrá faltante de mercadería en el verano”.


La situción del turismo

El aumento del dólar generó una baja en las operaciones turísticas al exterior. “Los pasajeros se replantean la posibilidad de viajar, por la incertidumbre. Hay un congelamiento que nos pone en vilo”, refleja Marcela Tripiana, titular de la Asociación de Empresas de Viajes y Turismo (Aevyt) de la ciudad.

En paralelo, la dificultad para ir al extranjero favoreció el movimiento interno y el arribo de turistas a la ciudad, que en junio tuvo el histórico registro de 456.188 visitantes, 98,6% más que 2021 y un 25% superior a 2019, según informó el Emtur. Al respecto, Tripiana afirma que incentivos como el Previaje 3 son “un alivio”, pero “no ayudan” a sostener a las agencias en el tiempo: “No se puede subsidiar eternamente, se necesitan mejores políticas”.


Remarcaciones y falta de stock en el comercio electrónico

El comercio electrónico fue otra de las víctimas de la inestabilidad económica, un sector atravesado por la necesidad de insumos del exterior. “Padecimos la falta de stock porque las empresas nacionales que ensamblan tuvieron dificultades para acceder a los kits que llegan del exterior para ensamblar”, asegura un emprendedor local.

En lo que respecta a la telefonía celular, señala que es una actividad con “márgenes muy chicos”. Por ende, en contextos inestables la variación en los precios de los proveedores obliga a realizar remarcaciones para “no ir a pérdida”.
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