La Plata, Bs As.
Viernes, 27 mayo 2022

¿GRIETA INSALVABLE?
Las tarifas tensionan al FDT en la provincia
Mientras La Cámpora arremete contra Guzmán, en la Gobernación bonaerense se resisten a nuevos aumentos de luz y gas. En tanto otros admiten que casi no queda margen ante la situación económica
Las tarifas tensionan al FDT en la provincia
La guerra sin tregua que atraviesa la coalición de Gobierno desparrama esquirlas hasta en las zonas más recónditas y hace un aporte mayúsculo a la incertidumbre sobre el rumbo del país. En la provincia de Buenos Aires, la trinchera de mayor envergadura en la batalla, el oficialismo, intenta abroquelarse para “institucionalizar” el Frente de Todos (FdT) y ordenar discusiones con la conformación de una mesa provincial en la que brilla por su ausencia el sector del albertismo. No obstante, en territorio bonaerense comienzan a aflorar diferencias entre sus propios actores sobre un punto medular: las tarifas de luz y gas.

Tras el congelamiento de precios en los servicios, desde marzo comenzó a regir una suba promedio de 22% para la energía eléctrica y de 20% para el gas. Asimismo, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la “sugerencia” de recortar subsidios para reducir el déficit fiscal hicieron estallar una discusión a gran escala en las filas oficialistas. Entre tecnicismos y planteos políticos se desangra en las puertas otra revisión tarifaria que se da en medio de una escalada inflacionaria descontrolada.

Los días 10, 11 y 12 de mayo se realizarán las audiencias públicas para definir la actualización de precios que, en principio, promediaría entre 17% y 21,5%, según la región. Además se contemplaría la implementación de la segmentación.

Al respecto, fuentes del entorno del Gobernador, Axel Kicillof, señalaron a La Tecla que “nuestra idea es no tocar las tarifas por este año”, y añadieron: “Veremos qué dicen las audiencias, pero en principio la idea es que no haya más nada”. Agregaron en tal sentido: “No hay margen para seguir echando leña al fuego en materia de precios”, y completaron: “Tenemos que cuidar el poder adquisitivo del salario”.

Tales trascendidos llegaron después del operativo emprendido por La Cámpora para dejar en evidencia con duros cuestionamientos -por si quedaban dudassus diferencias con el ministro de Economía, Martín Guzmán. “La mejor política social se hace desde el Ministerio de Economía”, dijo el titular de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés “Cuervo” Larroque. Pero no se quedó ahí, sino que fue más allá, en una avanzada que duró tres días seguidos: “La coalición no puede ser rehén de alguien que no tiene representatividad”.

En este escenario, un dirigente peronista con despacho en la Legislatura se mostró un tanto alejado de las posturas más radicalizadas. “Si es un aumento razonable, nadie está contento pero se entiende que hay que ajustar. No podés no subir nada, porque en algún momento explota”, reflexionó.

A su vez indicó que “la situación no está buena y las tarifas impactan en el bolsillo de todos”, a la vez que advirtió: “Vamos a tener el reclamo de todos, de las empresas y de las familias”.

Un intendente del Frente de Todos de peso en el Conurbano plantó bandera y comentó a este medio que “la posición del Gobierno nacional es realista, acorde a la situación del país, y además la acompaña con aumentos salariales. Hay que acomodar las tarifas porque ese desfase implica más subsidios. Argentina no tiene margen”.

Con respecto a quienes se niegan a más subas expresó que “la posición de quienes dicen que no quieren más aumentos es política; la entiendo, pero no la comparto”.

No se quedó ahí nomás, sino que se refirió a las críticas del camporismo hacia Guzmán: “Es totalmente irresponsable. Estamos jugando con fuego arriba del Titanic. Es conspirativo y destituyente”. Agregó en sintonía con lo anterior: “Es inconcebible, y hay muchos que pensamos lo mismo”.

De esta manera se compone el escenario de la coalición oficialista en la provincia de Buenos Aires. Surgen voces dispares en torno a qué hacer con el fierro caliente que implica recortar subsidios en las tarifas y el impacto que significa en los sectores más desprotegidos.

Por lo pronto, desde la Gobernación ya dejaron en claro su preocupación y se resisten a otro incremento. Por el lado de La Cámpora continúan con los embates hacia la gestión de Alberto Fernández, y el principal apuntado es quien lleva las riendas de la economía. Otros actores, de peso en el territorio, se distancian de esas posturas y admiten a regañadientes que el camino es sinuoso y con escaso margen. Con el 2023 en el radar nadie quiere perder terreno, pero el internismo permanente del FdT genera incertidumbre en el ámbito político y económico.


Las tarifas tensionan al FDT en la provincia


EL PESO DE PBA
Un pequeño respiro en épocas frías

El peso electoral de la provincia de Buenos Aires es determinante para quienes aspiran a conducir el país. Por eso, en tiempos en que aumentar tarifas significa costo político para los que se proyectan de cara al 2023, la ampliación de la Zona Fría implica un hilo de oxígeno.

En junio de 2021, el Congreso de la Nación sancionó la modificación de la legislación, y desde agosto del año pasado, un total de 4 millones de usuarios y 12,8 millones de personas acceden a un descuento de entre 30 y 50 por ciento a lo largo y ancho del país.

Asimismo, la normativa -impulsada por diputados de PBA- establece una división por zonas climáticas, y la clasificación es realizada por el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas). Por ese motivo, en territorio bonaerense abarca a 95 de los 135 distritos. En detalle, los descuentos, tanto para quienes cuentan con red de gas o para aquellos que lo consumen de forma envasada, se aplican para un total de 1.236.040 usuarios

FAUSTO SPOTORNO – ECONOMISTA
“La política energética del Gobierno, claramente, es insostenible”

Fausto Spotorno, director del Centro de Estudios Económicos de OJF, en diálogo con La Tecla señaló que “la política energética del Gobierno, claramente, es insostenible”. Aunque agregó que “al menos permite mantener al sector energético funcionando, en el sentido de que los subsidios esta vez cubren todas sus necesidades”.

Dijo además que “no se pueden congelar las tarifas, sobre todo con el dólar, costos y salarios subiendo y esperar que no aumenten los subsidios. Estos se tienen que pagar con emisión monetaria, y entonces es mentira que eso evita la inflación”.

En cuanto a las diferencias existentes en el oficialismo y las críticas del kirchnerismo hacia el ministro de Economía, Martín Guzmán, lanzó: “No sé qué tienen en la cabeza el kirchnerismo y el cristinismo: piden no aumentar las tarifas y financiar el déficit con emisión y más impuestos. Eso no es una alternativa económica, es un populismo sin solución”. Entonces, más adelante consideró que “hay que discutir toda la política social que permita darle plata a la gente para cubrir todos los gastos. Quizás se pueda pensar en una sola y más sostenible”.

También habló Spotorno con respecto a la segmentación de tarifas: “Es una solución de cortísimo plazo para tratar de que el impacto de aquellos de menores ingresos sea fuerte. Es una política inadecuada. Hay otras formas de solucionarlo que el Gobierno ya usa”.


Las tarifas tensionan al FDT en la provincia


INTERNISMO OFICIALISTA
“La discusión más importante es la impugnación que se le hace a Guzmán”

En declaraciones a La Tecla, Gustavo Marangoni, de M&R Asociados, manifestó que “es un tema crucial, bajar el gasto y no tocar tarifas es difícil. Además, a partir del anuncio de bonos para la gente, se estima que aumentará 0,3% o 0,4% el gasto. Entonces, no solo que no lo bajan, sino que lo suben”.

Asimismo sostuvo que “la política debe resolver cuánto puede o no aumentar, pero es una situación delicada”. Con respecto a la interna en el Frente de Todos en torno a qué hacer con las tarifas respondió que “la discusión más importante es la impugnación que se le hace a Guzmán; no la única, pero sí la más importante.

Es la que más perjudica al Gobierno, porque los funcionarios de Energía no comparten la orientación de su superior”. Añadió que “tienen enormes diferencias; para un lado o para otro se tienen que saldar, pero cada cuál debe decir cómo lo va a hacer”. Además dijo que “se trata de una discusión política, porque es fiscal. Quién paga qué, cuándo y cómo. Es la discusión más política de todas”.

Asimismo sostuvo que “la política debe resolver cuánto puede o no aumentar, pero es una situación delicada”. Con respecto a la interna en el Frente de Todos en torno a qué hacer con las tarifas respondió que “la discusión más importante es la impugnación que se le hace a Guzmán; no la única, pero sí la más importante. Es la que más perjudica al Gobierno, porque los funcionarios de Energía no comparten la orientación de su superior”.

Acerca de la postura adoptada por el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y la resistencia a más aumentos, Marangoni afirmó que “Kicillof lo tendrá que hacer de una manera más elíptica que otros que no tienen esas responsabilidades institucionales. Están pensando en cómo van a impactar en aquellos que van a tener que pagar más tarifas, sobre todo en el voto más duro del oficialismo”.
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