La Plata, Bs As.
Miércoles, 21 octubre 2020

ECONOMíA
Mar del Plata: desempleo y pobreza, las dos caras de la crisis
Con un 26%, la ciudad tiene el peor índice de gente sin trabajo de su historia. Además hay cerca de 250 mil pobres. La falta de turismo y la matriz productiva, las causas de la debacle.
Mar del Plata: desempleo y pobreza, las dos caras de la crisis
Vía La Tecla Mar del Plata


En un contexto sanitario que no da tregua -el promedio de casos diarios no baja de 300- General Pueyrredon recibió, en tan solo una semana, dos mazazos estadísticos que le dan un baño de realidad social y económica al distrito.

En primer lugar, el miércoles 23 de septiembre, el Indec (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) informó que la ciudad vuelve a encabezar el ranking nacional de la desocupación, con una tasa del 26% en el segundo trimestre del año, un registro sin precedentes en la historia. Se trata de unos 65.000 marplatenses que padecen este flagelo, lógicamente exacerbado ante la irrupción de la pandemia del coronavirus.

En lo que respecta al mismo período del 2019, los números son alarmantes: la desocupación fue del 13,4%, por lo que el índice actual aumentó casi el doble en la comparación interanual. En la misma sintonía, Mar del Plata, prácticamente, duplica la media nacional que se registró (13,1%).

Para encontrar índices similares en la historia hay que remontarse a varios años atrás. Previamente, el récord de desempleo se había dado en julio de 2002, durante la intendencia de Daniel Katz, cuando se registró un 24,6%. Atrás en el tiempo hay que irse a más de dos décadas para encontrar un porcentaje similar: en 1995 hubo 22,1%, cuando el distrito era conducido por Mario Russak.

Pero no todo quedó allí, ya que el miércoles pasado, el Indec informó que en el primer semestre de este año se registraron 249.997 pobres en la ciudad (38,9%) y otros 76.938 ciudadanos bajo la línea de la indigencia (12%).

El último registro, perteneciente al segundo semestre del 2019, indicaba que en Mar del Plata había un 25% de pobreza. Por su parte, si se realiza una comparación interanual, con respecto al mismo período del 2019 se sumaron 62.084 pobres (+56,8%), ya que el índice era del 24,8%. Mientras que se incorporaron 36.994 (+90,47%) personas a la indigencia, que era del 6,3%.

La noticia fue un cachetazo para el Ejecutivo municipal, que debe naufragar en la delgada línea entre lo sanitario y lo económico, en el marco de múltiples reclamos para reforzar la prevención y, por otro lado, volver a la actividad, ante el pedido de empresarios y trabajadores. “No es una discusión entre salud y economía. Hay que convivir con algo que es indefinido en el tiempo. Vamos a tener que buscar medidas realmente importantes para empezar a reactivar distintos sectores de la economía de la Provincia y el país. La falta de empleo en esta coyuntura es lo que más me desvela. Hablé con el Gobernador y le planteé la preocupación”, apuntó, días atrás, el intendente, Guillermo Montenegro.

En esa línea detalló que cada fin de semana, antes de la irrupción de la pandemia, a Mar del Plata solían ingresar entre 40.000 y 50.000 turistas, algo que “mueve la economía” y que hoy no se da. “El 20% del producto bruto de la ciudad se mueve con las actividades relacionadas con el turismo durante todo el año”, esgrimió.

Del lado de la oposición salieron a plantear la necesidad de cambiar la estructura económica de La Feliz para no depender exclusivamente del turismo para subsistir. “La ciudad viene con una matriz productiva agotada y un problema endémico de desocupación. No existe una ciudad en el mundo de un millón de habitantes que pueda sostenerse con el turismo”, planteó el edil Daniel Rodríguez (Frente de Todos).

Además, desde el bloque apuntaron contra la Secretaría de Desarrollo Productivo, conducida por Fernando Muro, por la escasez de presupuesto: con $84.571.107,39 es el área del gabinete con menor disponibilidad de fondos. Apenas representa el 0,5% de las erogaciones proyectadas para este año por el gobierno municipal.




Crece la preocupación por la indigencia en Mar del Plata

General Pueyrredon, según la última medición del Indec, tiene 76.938 ciudadanos bajo la línea de la indigencia, lo que representa un 12% de la población. Al número, ya de por sí elevado, se le agrega que el índice casi se duplicó en la comparación interanual. Además, Mar del Plata es el cuarto conglomerado con mayor porcentaje de indigencia del país, por detrás de Resistencia (18,2%), Gran Buenos Aires (13,6%) y Rosario (13,3%).

En el seno de los barrios más necesitados, ya hay 369 comedores y merenderos. Y la demanda alimentaria aumenta.


Gabriel Mestre: “La situación es preocupante”

El obispo de la ciudad, monseñor Gabriel Mestre, opinó sobre la situación económica y social de Mar del Plata tras la presentación de las estadísticas del desempleo y la pobreza. “La situación es preocupante, en mayúsculas. Hay una fuerte superación de la realidad y un difícil equilibrio entre lo sanitario y lo económico. Es una discusión fuerte de cara a la temporada que se viene”, planteó.

“Tomo las palabras del Papa Francisco, que dijo que ‘hay que encontrar la vacuna contra el coronavirus y la vacuna contra la desigualdad’. Las equiparó a las dos”, agregó. Mirando hacia el futuro, el obispo aseguró que ha acordado con ediles su participación en una mesa de trabajo de pospandemia.



“Hay que rever el sistema de fases”

Alejandro Rabinovich, coordinador del gabinete, planteó una situación “alarmante y preocupante” en la Comuna, por lo que se necesitan “medidas especiales”. “Quizás para Mar del Plata, el sistema de fases actual, con la crisis que tiene la ciudad y pasando su peor momento de desempleo en la historia, no sirve. Hay que reverlo”, aseguró.

En este sentido, Rabinovich destacó: “La ciudad necesita una situación específica junto con el Gobierno nacional y provincial, que escuchen a las autoridades municipales lo que estamos diciendo. No es salud versus economía, es trabajo más salud”. Alertó además que el desempleo y la pobreza empeorarán en la segunda mitad del año, por la ausencia del turismo en el invierno.

De todos modos remarcó la importancia de “continuar el diálogo” y “no romper las conversaciones




La ciudad, en desobediencia civil

Pese a las restricciones en fase 3, día tras día se suman sectores económicos que vuelven al trabajo. Los casos más emblemáticos son la gastronomía -que empezó a atender con sillas y mesas al aire libre, además de la modalidad take away- y la construcción. Al no habilitarse los trabajos en edificios, donde se aglutina el grueso de la mano de obra de la industria, tanto la UOCRA como el Foro de la Construcción han continuado con su “huelga a la japonesa”. La misma impronta han deslizado gimnasios, natatorios e incluso las canchas de fútbol 5, que abrirían sus puertas el 12 de octubre.

Del lado del gobierno municipal hay un aval tácito. Ya aseguraron que no sancionarán ni “perseguirán” a los que quieran trabajar.
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