La Plata, Bs As.
Martes, 15 octubre 2019

SITUACION SOCIAL
Hambre en crecimiento, niños en riesgo
Un estudio de la UCA asegura que casi el 20% de los chicos del Conurbano tienen dificultades para alimentarse. Problemas de desarrollo y falta de cobertura. El agua, otra carencia
Hambre en crecimiento, niños en riesgo
La ciencia coincide en que las carencias nutricionales de los niños a temprana edad inciden en su normal desarrollo humano, físico y cognitivo, además de constituir una violación a sus derechos fundamentales.

Un estudio realizado por el Observatorio de la Deuda de la Universidad Católica Argentina (ODUCA) para la Defensoría del Pueblo de la Provincia indagó sobre dos cuestiones sensibles en el Conurbano bonaerense: el acceso al agua de red y la alimentación de niños, niñas y adolescentes en esa compleja región.

Algunas de las conclusiones refuerzan lo que todos sabemos, lo que no le quita gravedad ni angustia: casi el 20 por ciento de los niños del Conurbano sufre dificultades para acceder a una alimentación que brinde los nutrientes indispensables para su normal desarrollo. Por otra parte, el 34,3 por ciento de los Niños, Niñas y Adolescentes (NNyA) del Gran Buenos Aires sufre déficit de nutrientes esenciales, mientras que la media nacional es del 32,4 por ciento.

La Inseguridad Alimentaria Severa (aquellos que experimentaron hambre por falta de alimentos), junto con la cobertura de alimentación gratuita, registró un fuerte incremento interanual (período 2017-2018), tanto para el total de Niños, Niñas y Adolescentes en el país como, especialmente, en el Conurbano. Aquí, los valores del Gran Buenos Aires superan en casi 5 puntos (40 por ciento contra 35,6 por ciento) los valores nacionales en el período 2010-2018, siendo el punto más alto de los ocho años.

El doctor Horacio González, director de la Maestría de Nutrición Humana en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata, aseguró que “el impacto que tiene la mala nutrición durante el embarazo es el retraso crónico del crecimiento, que afecta el desarrollo del bebé durante toda su vida fetal, y también en el recién nacido, que será de bajo peso, y seguramente con carencias nutricionales que van a impactar en su neurodesarrollo y también en la función de otros órganos y sistemas”.

Añadió que “un niño que se desarrolla en la vida posnatal con carencias va a tener también un retraso de crecimiento que, además, se va a acompañar, después de los dos años, con una malnutrición que provocará posiblemente una baja talla y un desarrollo posterior de obesidad. Va a tener dificultades en el desarrollo madurativo neuropsicológico, y es probable que tenga problemas de aprendizaje”.

El profesional explicó que “hay otros órganos que también se afectan, como el hígado, que se llena de grasa por un consumo excesivo de hidratos de carbono; o los riñones, que no han formado las suficientes unidades funcionales que le permitan a largo plazo tener una función renal que pueda acompañarlo durante toda su vida”.

Otros indicadores obtenidos señalan que la Inseguridad Alimentaria Severa pasó de 9,6 a 13 por ciento en Argentina, mientras que en los cordones industriales bonaerenses subió del 11,6 al 17,4 por ciento en doce meses.

En el caso de la Inseguridad Alimentaria Total (quienes redujeron su dieta de alimentos por problemas económicos) subió del 21,7% en 2017 al 29,3% el año pasado a nivel nacional, mientras que en el Conurbano trepó de 26,7% a 35,8%.

Además, los menores del Conurbano de la provincia de Buenos Aires presentan grandes desventajas en materia de seguridad alimentaria frente al promedio nacional, con un déficit importante en el acceso a los alimentos.


Cobertura gratuita en ascenso, pero sólo en el ámbito escolar

Un aspecto no menos importante que aborda el informe de la UCA es el de la asistencia alimentaria directa y gratuita, que es mayor en el Gran Buenos Aires que en el promedio del país.

En el Conurbano, 4 de cada 10 jóvenes con Insuficiencia Alimentaria Severa no reciben ningún tipo de asistencia.

Los principales beneficiarios de la ayuda directa son los niños en edad de escolarización primaria, mientras que la tasa de cobertura por parte del Estado disminuye abruptamente para los niños de edad preescolar -no escolarizados- y para los adolescentes.

Dentro del universo de niños y niñas que reciben alimentos de manera gratuita en comedores escolares, iglesias o comedores municipales o privados, el 69,1% son pobres, el 23,8% viven en villas o asentamientos, concentrándose mayormente en la zona oeste del Conurbano bonaerense (41,9%).

El relevamiento concluye que, si bien la cobertura alimentaria gratuita es elevada, pareciera ser aún insuficiente para saldar los déficits de acceso a los alimentos de los Niños, Niñas y Adolescentes.


Acceso al agua, otra deuda

El déficit de acceso al agua de red afecta al 14% de los hogares de Argentina urbana y al 18% de los menores, con cifras que casi se duplican en el Conurbano: 27% y 32%, respectivamente. Este déficit se concentra en los hogares de los niveles socioeconómicos más bajos, en situaciones de pobreza e indigencia y en asentamientos informales del Gran Buenos Aires.

Al evaluar la composición del déficit de acceso al agua de red en la población del Conurbano se observa que el 39,9% de los mismos son niños/as de 5 a 11 años, el 72,5% corresponde a niveles socioeconómicos muy bajos y bajos, y el 69,4% vive en condiciones de pobreza. Además, el 40% pertenece a la zona oeste y el 35,5% a la zona sur del Gran Buenos Aires.


Las cifras de pobreza, otro duro mazazo

Según el INDEC, la pobreza en el país llega al 35,4% de la población y al 25,4% de los hogares en el primer semestre de 2019. Así, más de 2 millones de hogares están por debajo de la pobreza (casi 15 millones de personas), y otros 2,1 millones sufren indigencia. En el Conurbano, la pobreza trepa al 39,8 por ciento, y la indigencia se dispara al 8%. Los datos son previos a la devaluación de agosto y, por lo tanto, constituyen el “piso” de la crisis posprimarias, por lo que podría estar cerca del 40%.


Nutrientes, pocos y deficitarios

La coordinadora de Gabinete de la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Zamarreño, aseguró a La Tecla que los resultados del estudio fueron ya girados a los legisladores y puestos a disposición de los funcionarios bonaerenses. “Nos preocupan los datos, producto de las políticas sociales y económicas”, dijo.

Añadió que “en la cobertura alimentaria escolar faltan nutrientes como las frutas, las verduras, la carne o los lácteos”, a pesar del incremento en el monto destinado a comedores escolares. La funcionaria indicó también que “otro tema complicado es que quedan fuera del sistema los niños y niñas que no van al colegio, que no están escolarizados; y tampoco se extiende al ámbito familiar de esos chicos”.
COMENTARIOS
  • Genéricos