La Plata, Bs As.
Lunes, 20 agosto 2018

AJUSTADOS
El "regalito" que le costará millones a la Provincia
El gobierno nacional avanza en el traspaso a la órbita de la provincia de Buenos Aires y de la Ciudad Autónoma de las competencias sobre Edenor y Edesur, y de la empresa estatal de agua y cloacas AySA. En el caso de las eléctricas, el erario bonaerense deberá hacerse cargo de los subsidios, y en el caso de la compañía de agua de las millonarias obras que hay proyectadas, que rondarían los 15.000 millones para 2019
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Los gobernadores de las otras provincias se quedaron con la sangre en el ojo cuando vieron tocados sus fondos por la recuperación de recursos del denominado Fondo del Conurbano que obtuvo la provincia de Buenos Aires, y que le representará 65.000 millones de pesos extra el año que viene.

Por eso, a instancias del cordobés Juan Schiaretti, los mandatarios provinciales presionaron para que el gobierno nacional reduzca el gasto destinado a la Ciudad de Buenos Aires y al Conurbano bonaerense en los subsidios que todavía cobran las empresas eléctricas y en el plan de obras de la estatal nacional Aguas y Saneamientos Argentinos (AySA) en los distritos del Gran Buenos Aires. Y lograron que en el Pacto Fiscal se introdujera un artículo con esas directrices.

Ahora, Nación avanza en el traspaso de las competencias que tiene sobre las compañías eléctricas Edenor y Edesur, y en la concesión a la Ciudad y al gobierno provincial de AySA. La idea es que el cambio quede establecido en el próximo presupuesto nacional. La movida tiene muy atentos a los funcionarios bonaerenses, que esperaban destinar los dineros extra del ex Fondo del Conurbano en determinadas obras infraestructura.

El primer desafío es cómo se conformará la nueva empresa. Por ley, el 10 por ciento de las acciones son de los trabajadores y eso sería lo único que no cambiaría. Pero cómo se reparte el 90 por ciento que tiene el Gobierno nacional es toda una incógnita. Por ahora se manejan dos variables: una es que Nación, Ciudad y Provincia se repartan el paquete en 30 por ciento cada una; la otra, que cada jurisdicción conforme su propia empresa. En este punto también están atentos los intendentes del Conurbano donde AySA presta servicio y temen caer otra vez en la órbita de la desprestigiada Aguas Bonaerenses (ABSA).

El traspaso de AySA a la órbita bonaerense no supone de entrada un problema financiero, puesto que la compañía tiene equilibradas sus cuentas y no produce pérdidas en cuanto al servicio que presta y lo que recauda por ello. El inconveniente para las arcas provinciales es el enorme plan de obras encarado por la empresa, hasta ahora bancado por Nación pero que deberá ser afrontado por el presupuesto bonaerense.

Actualmente, la empresa presta servicio de agua y cloacas en 24 distritos del Conurbano, a los que se sumará Pilar en los próximos días. El plan de obras entre 2018 y los próximos años, solamente para cubrir los 8 municipios que se incorporaron a AySA desde que Cambiemos está en el poder es de 44 mil millones de pesos en la extensión de la red de agua y de 74 mil millones de pesos para la extensión de la red cloacal.

Solamente en 2019 se prevén obras por alrededor de 15.000 millones de pesos, de los cuales 3.000 deberá hacerse cargo el Acumar, pero el resto pertenecen al presupuesto de AySA. Es decir que la Provincia deberá hacerse cargo de esos montos una vez concretado el traspaso. Fuentes oficiales reconocen que si el proceso termina como pidieron los gobernadores del peronismo, el gobierno bonaerense deberá resignar parte de lo proyectado en otras obras para cumplir con el plan expansivo de agua y cloacas. Un caballito de batalla de la actual administración.

LAS ENERGETICAS

El Estado nacional mantiene subsidios por el 20 por ciento en el costo de la generación de energía eléctrica para aquellas empresas que están controladas por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), mientras que las provincias se hacen cargo de las que están bajo su ente de contralor. En el caso de Buenos Aires, Edelap, Edesur, Edea y Edes la relación es a través del OCEBA.

Por lo tanto, si Edenor y Edesur, que prestan el servicio en el Conurbano, pasan a la órbita bonaerense será el erario provincial en encargado de cubrir ese subsidio. Por ahora no se ha dado a conocer el cálculo estimativo del impacto que ello tendría en las arcas de la Provincia, pero se trata de unos cuantos millones que el gobierno de María Eugenia Vidal no tenía previsto gastar en este asunto.

Por lo menos en el corto plazo parece difícil que se pueda sacar la totalidad de los subsidios para que el Estado deje de aportar en la generación de energía. Por eso, si el gobierno nacional le pasa las responsabilidades de los controles de Edenor y Edesur y la empresa AySA a la Provincia y a la Ciudad de Buenos Aires, ambas administraciones deberán contemplar en sus respectivos presupuestos erogaciones hasta ahora no previstas.

En el caso del gobierno bonaerense, los 65.000 millones extra que llegarían por el justo reclamo de la recuperación del Fondo del Conurbano se verían licuados en una buena parte por estas nuevas obligaciones.
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