La Plata, Bs As.
Sábado, 19 agosto 2017

4,6 ANUAL
Cayó la actividad manufacturera bonaerense durante 2016
La actividad manufacturera bonaerense cayó el 2,3 por ciento en diciembre pasado, y cerró el 2016 con una merma productiva acumulada del 4,6 por ciento interanual, según un informe de la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA)
Cayó la actividad manufacturera bonaerense durante 2016
La actividad manufacturera bonaerense cayó el 2,3 por ciento en diciembre pasado, y cerró el 2016 con una merma productiva acumulada del 4,6 por ciento interanual, según un informe de la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA).

“Las perspectivas de corto plazo para la industria no son alentadoras. Se advierten menores niveles de consumo que desincentivan la producción industrial. Asimismo, el incremento de las importaciones también es una señal de preocupación de la actividad manufacturera local, que se agrava con la persistente recesión que atraviesa la economía brasileña”, informaron mediante un comunicado.

En tanto, entre los rubros de mayor retracción se encuentra el textil, con una caída del 27,4 en diciembre y un acumulado del 4,3 por ciento en 2016, afectado por el ingreso de productos importados y por la caída de las ventas.

De acuerdo al informe, ocho de las doce ramas de actividad relevadas por el Estimador Mensual Industrial tuvieron “desempeños contractivos” durante el último mes del año, pero todas registrados caídas en el acumulado anual.

Además de la industria textil, el freno que tuvo la actividad de la construcción durante todo el período 2016, explica en gran medida los retrocesos que tuvieron la producción de los metales básicos y la de minerales no metálicos, que mostraron caídas en diciembre de 12,6 por ciento y del 10,2 por ciento, respectivamente y bajas acumuladas del 14,6 y 6,2 para 2016.

La producción de metales básicos también se vio afectada por menores ventas al mercado externo, principalmente hacia Estados Unidos y Brasil. Además, experimentaron retrocesos otros bloques productivos como edición e impresión (de 8 por ciento en diciembre y 6,7 por ciento acumulado), papel y cartón (de 5,3 por ciento en diciembre y de 1,2 acumulado), metalmecánica (de 5 por ciento y 5,9 acumulado), sustancias y productos químicos (de 4,5 por ciento y de 1,4 en todo el año), y la refinación de petróleo (de 3,8 por ciento y de 4,2 en todo 2016).

Como contrapartida, la producción automotriz tuvo un destacado incremento en el último mes del año que alcanzó el 31,4 por ciento, seguido por la industria del tabaco (3 por ciento), caucho y plásticos (2 por ciento) y alimentos y bebidas (1,9 por ciento). No obstante, si se toma el acumulado anual descendieron 8,3 por ciento, 8,4 por ciento, 1,5 por ciento y 1,2, respectivamente.

“La continuidad en los despidos que viene llevando adelante el sector y una mayor mortalidad de las empresas son consecuencias directas del descenso ininterrumpido de la actividad industrial”, advirtió el informe. Y añadió: “El bajo nivel en la utilización de capacidad instalada sumado a la ausencia de señales de recuperación de la demanda no ofrece un escenario propicio para la realización de nuevas inversiones productivas”.

CAPACIDAD INSTALADA
En diciembre, la utilización de la capacidad instalada (potencial de producción o volumen máximo de producción) fue del 63,6 por ciento, por debajo del mes anterior que se ubicó en un 68,4 por ciento. “La caída en el consumo como resultado de la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, el incremento en las compras de productos importados, el menor volumen en el comercio internacional y la destacada caída que afecta la actividad de la construcción se constituyen en las principales razones que explican tal situación”, explicaron desde FEBA.

La industria metalúrgica y la fabricación de minerales no metálicos fueron los sectores que registraron los peores desempeños en el 2016 en ese sentido.

Cabe destacar que, a pesar del fuerte aumento interanual de la industria automotriz durante diciembre, la utilización de capacidad instalada se ubicó en el 45 por ciento. La continuidad en la recomposición de stock en el sector, explica por qué a pesar del aumento en la producción, la capacidad instalada se mantiene en valores muy por debajo del nivel general. Como se mencionó anteriormente, el aumento de las importaciones de los últimos meses agravó la situación que atraviesa la industria textil, cuya capacidad instalada descendió al 48,9 por ciento.

Otros sectores productivos, tales como la metálicas básicas (54,7 por ciento), la edición y la impresión (58,6 por ciento), la metalmecánica (62,8 por ciento) y la industria del caucho y plástico (62,9 por ciento) también tuvieron niveles de utilización de capacidad instalada por debajo del nivel general.

CONSUMO ELÉCTRICO
De acuerdo al informe de FEBA, la merma en la actividad manufacturera queda expresada también en menores niveles de consumo de energía eléctrica. En noviembre de 2016, el Consumo Eléctrico Industrial Bonaerense (CEIB) mostró por décima vez una baja interanual del 6,9 por ciento y acumuló una caída interanual de 5,3 por ciento en los primeros once meses de 2016.

Estos valores van en la misma dirección que los resultados que arrojó el Indicador Sintético de la Industria Manufacturera (ISIM) que publicó la Dirección Provincial de Estadística de la Provincia de Buenos Aires.
El ISIM mostró para el mes de septiembre una contracción interanual del 4,1 por ciento y una merma del 3,9 por ciento interanual en términos acumulados.
COMENTARIOS
  • Genéricos